Cuando te reúnes con un cliente para realizar una presentación de tu propuesta esperas que sea un éxito. El instante decisivo no comienza en la hora prevista de esa reunión, sino en la preparación previa de ese proyecto. Tus habilidades de comunicación son vitales cuando te encuentras con un cliente para exponerle los puntos principales de la idea. ¿Cómo puedes brillar al realizar una presentación excelente? Puedes tener en cuenta estos cinco consejos pero completa esta información con tu propia experiencia o la de algunos contactos profesionales:

1. Como emisor del mensaje que quieres transmitir, ten empatía con las necesidades de tu interlocutor. Es decir, observa tu propuesta desde la perspectiva del cliente para tener una visión más amplia del asunto que quieres exponer. Por ejemplo, puedes describir los posibles beneficios asociados a la adquisición de ese producto o servicio que quieres presentarle. El valor de una propuesta está muy ligado a su funcionalidad práctica. Es muy importante que tú te expreses asertivamente, pero también que escuches atentamente a la otra persona.

2. Expresa los puntos de tu presentación de forma clara, evita dar rodeos en torno a un mismo concepto, concéntrate en aquello que estás diciendo sin sentir impaciencia por cuál puede ser la respuesta que te dé ese cliente. Aunque el resultado de una venta pueda mostrar el éxito inmediato de esta presentación, puede ocurrir que el cliente tarde más tiempo en tomar esa decisión. Quizás no es su momento para comprar. Pero si ha quedado muy impactado con la presentación, tal vez vuelva a contactar contigo para hacerte un pedido comercial en el futuro.

3. Selecciona los recursos que emplearás en la presentación para hacer que el tema resulte más interesante y fácil de seguir desde el principio hasta el cierre de esa reunión. Los recursos técnicos que utilices son un apoyo a tu discurso, pero no son el fin principal. Prepara un guión de los puntos que te gustaría exponer en la presentación de un producto durante la reunión con ese cliente potencial. Explícate la presentación que has esquematizado en este documento en varias ocasiones antes de ese día. Además, cuando llegue la hora prevista de la reunión, silencia tu teléfono móvil para evitar que puedan producirse llamadas innecesarias durante el diálogo.

4. No sigas una secuencia de presentación personal y de empresa, introducción del contenido, un desarrollo posterior y una conclusión. Esto es lo que todos los clientes están viendo todo el tiempo. Y no te ayudará a diferenciarte ni a generar atención. Busca fórmulas originales como el storytelling o las técnicas de copywriting para acercar tu tema de una manera innovadora.

5. Gestiona el tiempo de forma eficaz para llegar con puntualidad. No hagas esperar a tu cliente. Mantén una actitud amable. No solo comunicas con tus palabras, también transmites una imagen a través de tu comportamiento y tu cercanía. Ten la misma puntualidad para terminar la reunión en el tiempo establecido.

Cuando realices tu primera presentación comercial, seguro que no será perfecta. Y es precisamente una ocasión excelente para tener un nuevo aprendizaje por medio del análisis posterior de los aciertos en la comunicación y los posibles factores a mejorar a partir de entonces. Sin la autoevaluación después de cada presentación no avanzarás en tus resultados.