Cuando vimos el speech de Jacinda Ardern aplaudimos la capacidad estratégica de este vídeo. Que la primera ministra de Nueva Zelanda sea capaz de narrar dos años de su gobierno en casi 3 minutos es simplemente brillante.

Quiero que te lo mires, y ahora te hablo sobre él:

Puede que estés pensando: “va muy rápido, no da tiempo a enterarse de tantas cosas!”.

Es obvio. El objetivo de este discurso no es que te fijes y recuerdes todos los datos que te está dando. Porque en estos 2 minutos solo hay un mensaje que Jacinda pretende que recuerdes: “Hemos hecho un montonazo de cosas en 2 años”.

La estrategia de Jacinda Ardern

Este es un claro uso estratégico de la presentación que siempre debe empezar por definir la idea fuerza. Es decir: ¿qué idea quiero que penetre en la mente de mi audiencia? Lo que yo llamo la presentación de los 5 segundos. Si tuvieras a tu público delante y solo tuvieras 5 segundos, ¿qué le dirías?

Jacinda Ardern te diría esto: “en solo 2 años hemos hecho un montonazo de cosas”.

Esa es toda la orientación necesaria, el faro que nos ayudará a tomar el resto de decisiones que implica preparar una presentación y discurso. Si refuerza ese mensaje, cabe. Si no lo refuerza, sobra.

Las tácticas para conseguir el objetivo

A partir de tener el eje claro, el siguiente paso es bajar al nivel táctico y trabajar con orientación al objetivo:

  • Cifras grandes y pronunciándolas con un tono exagerado que resalte por encima del resto. Comunica cantidad.
  • Hablar muy rápido y con subtítulos cortados por palabras que obligará a que pasen muy rápido también. Comunica velocidad.

Ya lo tenemos:

cantidad + velocidad = hemos hecho un montonazo de cosas en solo 2 años.

Y, ahora, ¿qué más podríamos hacer para reforzar el mensaje?

  • Vamos a transmitir la agilidad en la manera de trabajar que es coherente con lo que estamos diciendo: expresión vivaz, ojos abiertos, cejas levantadas, movimientos rápidos y secos con las manos. ¡Hecho!
  • Y pongámonos el reto de hacerlo en 2 minutos, pero pasémonos de tiempo para evidenciar que hemos hecho tanto que es imposible que quepa todo. ¡Hecho!

Por supuesto, aquí hay mucho trabajo tanto de planificación, como de redacción y de ensayos para que nos quede este resultado.

Un fanático de las presentaciones eficaces de toda la vida te dirá que así no se hace. Que para contar todo eso necesitas 45 minutos, con un buen índice, unos estupendos bloques temáticos y unos bullet points como Dios manda.

Pero SpeakersLab, que siempre trabaja desde la estrategia comunicativa, te dirá ¡bingo! Lo importante no es lo que dices, sino lo que produce lo que dices.

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